Dos años.
Cariñoso, pero muy tímido. Nunca ha tenido una familia. Nació y fue abandonado por su mamá , se crío con mamadera y salió adelante. Tamaño mediano.
Benji no nació con suerte, pero la fue encontrando en el camino.
Durante mucho tiempo vivió ignorado, pasando desapercibido entre tantos perros más jóvenes o “bonitos”. Nadie se detenía a mirarlo dos veces, pero él igual movía la cola cada vez que alguien se le acercaba, guardando la esperanza de que algún día lo eligieran a él.
A pesar de todo, Benji nunca perdió su carácter bueno. Es un perro muy noble, cariñoso y respetuoso con las personas. Al principio puede mostrarse un poco tímido, pero en cuanto siente confianza se convierte en el compañero más leal: se sienta a tu lado en silencio,
apoya la cabeza en tu pierna y parece decirte “aquí estoy, contigo”. Para pasear y le encanta olfatear con calma, como si quisiera ponerse al día con todo lo que se perdió.
Es feliz con cosas simples: una cama cómoda, comida, un paseo diario y alguna sesión de mimos. Se lleva bien con otros perros equilibrados y agradece muchísimo la atención humana; cada caricia se la toma en serio, como si fuera un regalo.
Lo que Benji necesita ahora es una familia paciente, que entienda que viene de la incertidumbre y que probablemente le tome unos días confiar del todo. Pero una vez que se entrega, lo da todo. Es el tipo de perro que se alegra cada vez que te ve, aunque solo hayas salido cinco minutos.
Ayúdanos a darle el final feliz que merece!!