Milo fue abandonado enfermo en una esquina de Isidora Goyenechea con Magdalena, y se quedó esperando a su dueño en el mismo sitio durante 24 horas sin moverse. Fue rescatado por un grupo de vecinos quien se encargó de hospitalizarlo, y ahora está 100% recuperado. Pesa 23 kg, está desparasitado, y sus madrinas nos comprometemos a vacunarlo y castrarlo. Es muy amoroso, dócil y tranquilo. Se lleva genial con perros y gatos.